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Cuando una mascota se va




Cuando un animalito se va...
solo querés seguirlo a donde vaya,
porque el dolor nunca acaba...

Nunca dejás de aprender

Volví a leer el libro, volví a aprender -digamos. Lo maravilloso de leerlo una y otra vez es que prestás atención a un montón de cosas diferentes a la vez anterior y te parecen nuevas.
Entonces me dije: le escribo y le escribí, pero el mensaje rebotó -y nada es casual. Lo intenté otra vez y tampoco se envió entonces desistí. Iba camino a escribirle por otro medio cuando de pronto leo una sarta de pavadas dichas desde el yo que casi me infarto. Leí al ego escribir, no lo leí a él. Fue entonces cuando me pregunté: "¿cúales son las consecuencias de esta decisión? ¿traerá esta decisión felicidad y realización tanto para mí como para aquellos a quienes afectará? Cerré los ojos, respiré en armonía haciéndome uno con el silencio y fue entonces cuando hice un gesto dudoso de no estar muy convencida; me dolió el corazón y dije "no".
Y una vez más el librito me ayudó. 

Peluche

El 17 de julio de 2016 (el domingo pasado); perdí a mi gato Peluche.

Peluche era mudo.
Peluche no se llamaba Peluche hasta hasta 1 año atrás.
Peluche era un gato de aproximadamente 6 años (o más, o menos) que no tenía nombre.
Peluche se crió solito, es decir; sin cariño alguno excepto el de las perras y actualmente estaba con Baieia y Merrin.
Peluche se iba cuando abrían la puerta del patio para ir arriba del techo a dormir al sol con los otros gatos.
Peluche hasta antes de llamarse Peluche nadie lo llamaba a comer, ni le daban un alimento especial. Peluche no siempre dormía arriba de Baieia y Merrin y definitivamente no dormía con estufa.
Peluche se quedaba días y días durmiendo hecho un rollito por ahí hasta que oía la puerta y volvía.
Peluche nunca fue aceptado por los otros gatos. No le daban espacio para dormir ni lo dejaban comer.
La vida de Peluche comenzó hace poco más de un año cuando decidí llamarlo Peluche y que dejara de ser "el gatito que hoy no vino".
Peluche por primera vez en años aprendió a ronronear y aprendió a dejarse acariciar,
Peluche acudía cada tarde a mi llamado "Peluuuu! Pelu Pelu Pelu Pelucheee! Peluche Peluche Pelucheeeé".
Peluche sabía que si venía yo le haría upa y le daría de comer la mejor comida, la que le doy a Demonia.
Peluche sabía que yo siempre le tenía limpito arriba del banco de herramientas, frente a la estufa, su pulovercito de lana para mantenerlo calentito.
Peluche sabía que cuando había mal clima no se podía pasar de patio y también sabía que yo lo traería aunque lloviera fuerte.
Peluche tenía el pelo largo color gris perla, era un gatito chiquito, macho sin castrar y su media carita, pechito y patas eran blancas como la nieve.
Peluche ha estado lastimado y con mucho amor y linda comida lo he cuidado, lo he protegido de todo pero hace una semana que se fue y me duele muchísimo...
Mi Pelu, no sé lo que te pasó mi amigo pero te extraño mucho, las gorditas te buscan, y yo siento uno de los vacíos más grandes que puede sentir una persona.
A Peluche lo encontré muerto a la hora de haber venído a dormir, sin un síntoma de golpe o envenenamiento.
A Peluche le dió un ataque al corazón, y Baieia me avisó que estaba ahí, en medio de ellas, estiradito...
Por qué te fuiste Pelu? Yo te amaba, te lo dije mil veces mientras te hacía ronronear con tu carácter desconfiado. Le pregunté a mi papá si volverías al verte ahí, muerto y el me dijo que ya no...
Mi Peluche... Me siento tan mal, no creí que me afectaría tanto, pero no puedo tan siquiera estar con las gorditas mientras comen, no estuve en toda la semana y tampoco es justo para ellas...
Mi Pelu... te dejé ir al sol, volviste y no llegaste ni a comer todo lo que te había puesto... nunca te subiste al banco... por qué no te hice upa ese día? por qué?!
No creo que esta sea la última vez que te llore, y no será la última vida en la que te extrañe...
Te amo Pelu ♥ Te extraño todos los días.

Todo encastra perfectamente

Yo siempre dije que el las hace, las paga como todo en la vida, vuelve.
Es imposible que mantengas todo acomodado para que se vea ordenado, tapando la mugre.
Algún día el sillón se corre y ves la tierra, o el florero se cae y notás que ya estaba pegado.
En un momento solo quería que las cosas sucedieran y luego comencé a darle tiempo al tiempo.
Si sos puro de corazón y hacés el bien sin mirar a quién, al final obtendrás la recompensa.

Recuerdo algunas entradas mías diciendo "estoy harta de esperar la recompensa", entonces ahora me digo a mi misma que aguante un poco porque todo se va dando.
Al final las piezas encastran y se hacen justicia las situaciones porque el universo encaja en la posición correcta.

Dicen que el truco está en darle a cada persona la misma importancia que te dan a vos.

Y yo digo:

Hacé tu vida, escribí tu propio destino.
Buscá tu ubicación en la tierra, sé tu propia brújula.
No te ates a nada ni a nadie.
Ayudá en todo, cuidá de alguien.
Celebrá los logros ajenos como si fueran tuyos.
Apreciá las melodías del viento, sentí la música.
Dormí con un gato, no sueñes con nadie.
No corras a través del tiempo, tomá largas duchas.
Perseguí tus sueños, valorá lo que tenés.
Cuidate, respetate.
Hacé reír a un niño, regalá amor.
Parate sobre el pasto, sentí el frío.
Sonreí aunque estés triste, no proyectes en el otro.
No escuches a nadie, pensá en vos.
Recibí el sol, secate las lágrimas.
Menos palabras, más conexión.
Plantá un arbolito, exteriorizá lo que sientas.
Pocos humanos, adoptá a un perro.
Todo fluye. Hablate a vos mismo.
Sólo vos tenés derecho a juzgarte, no le creas a nadie, cree en todo.
Cerrá los ojos, abrí tu corazón y nunca le preguntes a tu mente.

[Artwork: Chiara Bautista]

Soy de esas

Soy de esas que no cambia de opinión por nada del mundo.
Soy de esas desinteresadas.
Soy de esas a las que le da lo mismo lo que digas o lo que pienses.
Soy de esas impulsivas que se enojan y al minuto se ríen.
Soy de esas que lees en una descripción Geminiana, igualita en carácter pero diferente en actitud.
Soy de esas que aún cree en la gente.
Soy de esas que ríen con boludeces pero de mente creativa.
Soy de esas locas que prefiere hablar con un perro todo el camino.
Soy de esas que se indigna rápido y quiere hacer justicia.
Soy de esas que se pega, se desprende; que se cuelga y se reinicia.
Soy tantas cosas y otras más...

Hace muy poquito, más o menos como poco más de un año que comencé a sentirme a gusto conmigo misma, después de tanto tiempo me comprendí.
Conecté con mi interior y comencé a decir NO a lo que no tenía ganas de hacer y hoy lo recordé, y noté cuánto había crecido y lo orgullosa que me siento conmigo misma.

Noté que casi nunca me siento triste y si lo hago es por alguna situación familiar que también incluye mascotas.
Y también noté que dejé de ser inadaptada porque pienso que nunca lo fui en realidad, porque soy extremadamente dada socialmente. Creo que siempre fui solitaria, simplemente. Familia, mascotas y nada más. Eso no quita que pueda y quiera dar la vida por alguien más; no tiene nada que ver.

Me gusta estar sola porque pienso mucho, y las ideas fluyen.
A veces pienso de más. A veces me voy de tema, A veces me voy. A veces...

Me gusta desaparecer de vez en cuando porque cuando no me gusta lo que hago, lo cambio y cuando no me gusta el entorno también lo cambio.
Solo una cosa soy capaz de querer y ya no me da miedo admitir que prefiero estar enamorada.
Ya no me da miedo nada y no extraño por costumbre. Extraño de extrañar de verdad.

Empezar algo con alguien es muy difícil porque se altera el ritmo de todo lo que considerabas habitual. Absolutamente todo se torna complicado pero no es imposible si lo que querés, lo querés de verdad, pero no tengo ganas de lidiar con eso ahora, es la pura verdad; alteraría mi ecosistema.

No sé si se elegir pero puedo distinguir a la clase de persona que tengo en frente, es decir, me suelo dar cuenta si vale la pena o no con solo viéndola a los ojos y eso antes no me pasaba. También soy más fría y tiendo a ser desconfiada siempre y suelo poner trabas solo para ver si pisan el palito.

Hoy justo estuve leyendo esto (que pegaré en otra entrada) y me sentí muy segura ante todo. O sea, quizás sea una entrada más pero está armado en base a estadísticas y creo que los ítems están en lo cierto y esos son los problemas que aquejan a la gente.

Antes pensaba que nadie me comprendía por ser complicada y luego entendí que pocos no me entienden por mi simpleza. No es ego, es amor propio y es raro hablar de uno mismo así pero con simpleza me refiero a ser simple a la hora de relacionarme. Sentido común, eso.

No me voy a pasar toda la vida tratando de encajar aunque el universo te empuje a eso.
Ya está, lo acepté. Soy así, me gusta mi personalidad y soy capaz de fingir encajar en un grupo de amistad de trabajo pero en realidad no me importa.
Lo único que me importa son las personas que quiero y los animales que no pueden hablar para poder defenderse.

Si no fuera por el dolor de cabeza que me oprime últimamente, mi cara frente a la vida sería una sonrisa burlona.
Sí, me da paja la vida. Me da paja "sobrevivir" con todo lo que eso implica pero me da igual, ya me da gracia.



[Artwork Chiara Bautista]

Carta de un gato desde el cielo

No llores por mí… 
Me has dado un hogar donde cobijarme, me has proporcionado alimento y sobre todo, me has dado tu amor y tu compañía. Lo último que querría es verte sufrir por mí. Ahora que no estoy contigo, no quiero verte triste. 
Deseo que cuando pienses en mí sonrías, pues así sabré que mi recuerdo te hace feliz. Quiero que recuerdes los buenos momentos que compartimos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos… y si alguna vez te defraudé, o me porté mal, perdóname.

Y, por favor, no tires mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas, porque en este mundo hay muchos otros colegas que viven en soledad, tristes, sin cariño… muchos que darían su vida por compartir la tuya. No, no lo digas, no digas que no quieres tener más animales… eso me hace pensar que el tiempo que estuve contigo no te hice feliz.
Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es tu amistad, que conozca la verdadera vida de gato, que descubra el cariño. No estés triste… yo no lo estoy, porque sé que guardas ese rinconcito especial en tu corazón... para mí.

Te voy a extrañar muchísimo Bort, ya era hora de ir al cielo de los gatitos; te amo siempre.


Bort Polly Jim ♥

Es una locura

Te lo prometo.
Y para que veas que sí cumplo, lo dejo plasmado acá en dónde nada se corrije ni se borra.
Todos estos años y aún hay un lugar dentro de tu corazón para mí...
Me re mil duele el pecho.

Cumpleaños de papá


24/4/2016
Si hay algo que siempre digo, es que mi papá siempre fue mi héroe. Vos me has defendido en toda situación y si tuviera que resumir cosas que vos me has dicho son: -Yo no eduqué a una hija para que alguien la use. -Si no te gusta, no lo hagas. -Tenés que hacerte respetar. -Y qué importa lo que piense fulano?! -No llores!! (Jajaja) -Dejá que lo arreglo yo. (Classic) Gracias por todo eso y muchísimas cosas más pero esas quiero destacar hoy. Gracias por no obligarme a hacer algo que no me gusta como por ej. una tarea o estar en cierto trabajo. Tengo casi 32 años y jamás me dijiste nada cuando he estado desempleada, sino todo lo contrario, no me has dejado ir a varios lugares porque te daba miedo, o la distancia era larga, el pésimo sueldo, o simplemente porque querías que estuviera en casa ayudando a mamá. Toda tu vida has trabajado para darnos lo mejor y que no nos falte nada, y si soy una mujer culta, hecha y derecha es porque mamá y vos me lo enseñaron, y nunca en la vida nos han tratado mal a ninguno de los 6 incluyendo a Ben como un hermanito más. Por eso y mil cosas te quiero desear un muy feliz cumpleaños y aunque la torta se me fue al carajo porque se me ocurrió hacerla de 25 cm de alto pesando más 6 de kg y todo haya quedado revuelto, espero de todo corazón que hayas estado a gusto en casa con nosotros. Y bueno, acá está mi saludo en tu día, un poco tarde pero sí, pero faltaba yo. Me enseñaste un montón de cosas que hacen a quien soy hoy, entre esas cosas están los valores, el respeto y el amor hacia la familia que son parte de mí y nada ni nadie puede hacer que deje eso de lado, voy a defender a mi familia hasta el último día de mi vida. Y no voy decir pavadas como hacen algunos que mandan fruta y en los cumpleaños o festividades se quieren todos. Yo digo la verdad y sé que peleamos más de lo necesario, sé que a veces uno hace y dice cosas porque no usa el cerebro y bueno, nos agarramos; y cuando uno hace y dice cosas a cierta edad es difícil olvidar porque lo hecho, hecho está pero trataremos de ir mejorando cada vez porque creo yo que en algún momento uno termina aprendiendo, o no? Por vos me escracho, en algunas fotos tenía 20 kg más, pero no me importa jajaja. Gracias por bancarnos en todas y ser un papá "prendido" como ninguno :D Te amo, pa ♡

Y comencé a respetarme

A mi me dijeron que para asistir a trabajar debía ir con pollera y camisa de vestir puesto que el lugar vendía ropa de vestir para hombres; yo estaba muy contenta porque dije, ok esta vez no me van a poner a fregar el techo. Pero me equivoqué, y feo. Con tacos y pollera la boluda subía y bajaba baldes por la escalera de metal porque no quería desperdiciar la oportunidad de trabajo. No necesité agarrarme la pollera porque siempre uso calzitas con pierna, así que no se me asomaba ni una nalga pero si no la hubiese tenído me hubiesen visto todo porque se la pasaban riéndo debajo de la escalera. Los escuché hablar de mí todo el tiempo, lo que imaginaban, de qué color tendría la bombacha, si usaba tanga (mientras la boluda, yo, limpiaba). 

Terminé de lavar todo el local, incluso limpiar sobras de comida muy viejas y con bichos y me dijeron que lavara el baño con lavandina; tacos, ropa de vestir, lavandina, todo el inodoro meado.
Lloré mil mientras limpié el altillo lleno de cucarachas porque yo tengo esa de que me das para hacer el laburo y lo hago bien de verdad y en tiempo record. Ahí me demoré más y me llamaron porque era la hora de cerrar al mediodía. Pregunté si iba a poder atender a la gente porque es lo que se hacer y uno de ellos me dijo "naaah, sabe' vo' lo que te hace falta?, depue' vemo' porque tene’ que ordenar las cajas de arriba, cambiar la ropa de temporada" (el calor que hacía).


Mi mamá feliz me esperó con la comida servida y me preguntó cómo había sido el día, si me gustaba y no quería decepcionarla ni que pensara que era una "blandita" que no quería trabajar. Así que le dije "bien bien" viendo al plato para que no me viera llorar pero no aguanté más y entonces me preguntó. Jamás le conté todo palabra por palabra porque me da vergüenza, se lo dije muy por arriba. Ni lo dudó y me dijo que no fuera más. No recuerdo si eran las 16:30 o las 17 hs. cuando me llamó uno de ellos y me preguntó por qué no había vuelto a trabajar y no sé que palabra usé, creo que dije “pajeros” y ese tal rió, me llamó loca y me dijo agresiva.
Pensando, supuse que habían sacado mi número de teléfono de mi CV, y me agarró tremenda angustia que tuvieran acceso a todos mis datos.

Por la tarde pisé el local y uno me dijo (eran dos y alguien a cargo de a ratos) “volviste por más?" mi respuesta fue “cállate pelotudo, estoy buscando al viejo para que me pague” (al dueño buscaba, y $30 pesos reclamaba, fue hace como 7 años), el tipo no estaba pero hice tiempo y lo encontré. Ahí el repugnante me dijo “tomatelás de acá, no te voy a pagar. Qué querés? Fama?” Juré denunciarlo y se me rieron en la cara los tres.
No soporté más y a penas salí de ahí me largué a llorar del basureo que había tenido que sufrir. Lloré muchísimo en el medio de Av. Libertador y nadie me preguntó que me pasaba o si necesitaba algo. Ahí me crucé a la vereda del frente, llegué a un lugar tipo marroquinería que se llama o se llamaba “Ilusiones”, vendían mochilas y accesorios, tazas entre otras cosas escolares. Les pedí que llamaran a mi casa que necesitaba hablar con mi papá y las pibas me miraron como diciendo “esta está loca”, llamaron al dueño y le di mi teléfono sin crédito y le pedí que por favor llamaran a mi casa que me había pasado algo horrible, que ahí estaba el número (entré ahí porque vi que eran todas chicas) el flaco muy forro me dijo “si necesitás algo andá a la comisaría, te vas de acá” más basureo para mi día. Di media vuelta, llegué a la puerta y le dije “por favor ayúdame” y me empujó afuera. Me volví a cambiar de vereda y entonces entré en “Mariloo”, donde venden ropa para chicas, al lado de estos pelotudos “Finisterre”, ellas me preguntaron que me pasaba y yo les dije que estaba perdida y que me indicaran para donde estaba la comisaría y la encargada me volvió a preguntar y les dije que me habían tratado como un trapo en el local de al lado y ahí me enteré que no era la única, que pasaba cada vez y que a algunas chicas que habían trabajado para ella en su momento las habían tratado peor y jamás le pagaron ni un mes, ni dos meses y el cartel de "se busca empleada" estaba fijo.
Yendo para la comisaría me iluminé y entré a un locutorio en la cuadra de la comisaría misma y le hice sonar el teléfono a mi papá para que me devolviera la llamada.
Hablé con él, le conté lo que me había pasado y donde estaba. De fondo podía oír a mi mamá diciendo “que venga a casa y se deje de romper las pelotas” y el respondió “-dejala que haga lo que tiene que hacer, que reclame lo que es de ella; ahora voy yo.”, me dijo. 

Llorando lo esperé más calmada en el cordón de la vereda. Llegó con la moto en 5 minutos, no esperé nada. Me dijo “Subí, decime en donde queda”.
Cuando se metió con la moto dentro del local y los revolcó a los pelotudos esos contra todos los mostradores (sin golpearlos demasiado porque eran pendejos) se convirtió en mi héroe. Por fin alguien hacía justicia por mí. Y gritó POLICÍA, luego se llenó de gente y él les dijo a todos que me habían manoseado (exageró, solo me levantaron la pollera que no es caso menor). La gente empezó a comentar cosas y se llenó más y más. Mientras el hijo del viejo me decía “pedile que se calme” mi papá me miró a los ojos y me preguntó “qué querés Na? Tu CV? BUSCALO”. Pasé del otro lado del mostrador y tiré absolutamente todo para abajo, uno me agarró de la mano, estaba golpeado y me dijo “Naty qué buscás?” en eso saca una pila de currículums infernal y arriba con lapicera decían: SÍ. NO. BUEN CULO. FEA. 10. 5. 7, ASCO. DE UNA. SIN TETAS. Cuando encontré el mío un policía me preguntó si estaba bien, y me sugirió que fuéramos a hablar y mi viejo me dijo “listo? Nos vamos.”

Fui a la comisaría primera de Merlo con él y me dijeron que no podían tomarme la denuncia, que lamentaban lo que me había pasado y que volviera cuantas veces quisiera pero que tenía que ir a la comisaría de la mujer. Al otro día fui ahí y esperé muchísimo entre todas las mujeres llorando por líos y un señor bien vestido me dijo que necesitaba a un abogado para levantar una exposición civil porque era asunto laboral. Todo el día perdido. Fui a buscar un abogado a Morón al otro día como me lo indicó el señor, ese día no había (yo en ese tiempo tenía ataques de pánico y había hecho el esfuerzo del mundo por llegar hasta ahí porque no me sentía bien viajando). Y después no volví otro día, me desmoralicé.

Mi papá me dijo que el local mediocre ese estuvo cerrado un par de días después de lo que había pasado, también vi en una de esas veces que fui a Merlo que uno de ellos no estaba.
Me la complicaron tanto que no hice nada, porque después conseguí trabajo y ya no podía ocuparme de eso. En ese momento no estaba de moda la violencia de género se ve porque no te facilitaban mucho las cosas.

Y sabés que´? Es la primera vez que se lo cuento alguien así, siempre lo hablo muy por arriba. 
Es largo, sí; pero después de tantos años necesitaba hablarlo y aún lo veo como una boludéz al lado de otras cosas, pero ese día me marcó un montón. Aprendí a luchar por mis derechos.

Al poco tiempo comencé a trabajar en la librería “Los Gracos” en Padua, el viejo ese que se la da de socialista, Alfredo, me insultaba tanto, y yo tenía mucho miedo hasta de envolver mal un libro, no te dejaba ni parpadear y tenías que hacer de todo por dos mangos hasta que me dijo “tarada” por última vez y con el negocio lleno le dije “vos me las vas a pagar viejo de mierda” (siempre lo traté de usted pero ese día sentí que ya no merecía mi respeto) y días más adelante lo dejé colgado en la temporada escolar para la cual me habían instruido y comencé a trabajar en otro lado.
Ese día, cuando me quejé del viejo mi papá me dijo algo que nunca voy a olvidar y lo recuerdo cada día de mi vida “yo no eduqué a una hija para que alguien la use” y eso me ayuda mil cuando tengo que reclamar lo que me corresponde.

Odié a la vida, odié a la gente aquel día en que los forros de la vereda del frente no me ayudaron. Los odio cuando tengo ataques de ansiedad en los viajes largos y lloro un montón por estar cerca de una ventanilla y nadie me ayuda. Yo pido ayuda, pero se hacen los que no te escuchan.
Detesto cuando me dicen que los tratan mal en los trabajos porque lo pasé mucho tiempo y es un maltrato psicológico constante. No tolero que no ayuden, por qué negarnos la ayuda entre nosotros? Por eso yo llevo la contra y aún cuando me dicen “un día te va a ir mal” refiriéndose a que ayudo a cualquiera en la calle, no les doy bola. Por suponer o por no hacer el esfuerzo por alguien estamos como estamos, una sociedad horrible. A mí me gusta darte un abrazo si estás llorando y acompañarte a tu casa si te robaron. Me gusta acariciar a los perros de la calle hasta que se cansen de que los mimen y no me importa llegar tarde a casa por ayudar porque no siento que perdí el tiempo. Lo hago porque siento que si ayudo a alguien, cuando esa persona vea a otro que está mal, va a recordar que un desconocido lo ayudó y hará lo mismo o eso quiero creer porque a pesar de todo yo creo en la gente.

A mi querida amiga Pamela

Ya nos separamos una vez en 2010 y sentí que me moría por dentro, y ahora vuelve a pasar repitiéndose la historia sintiendo que voy a extrañarte mucho.
No me angustia porque se que nos vamos a volver a ver -con el delay que nos caracteriza; pero sabés una cosa? No permití entristecerme porque soy consiente de que vas tras tus sueños y que no vas sola, vas con tu familia. Es más, podría decirse que soy una de las personas más felices desde que supe tu plan, tu proyecto, me hiciste parte de esto... Todos estos años dejándome ser parte de tu vida. Nunca importó cuánto tiempo dejamos de vernos, porque las amigas de verdad no se dan explicaciones, yo nunca las exigí y vos a mí tampoco porque sabemos que en la vida se vive y existen contratiempos y estados anímicos entre tantas cosas y cuando uno vive, se le complican hacer tantas cosas...
Cuando charlaba con vos el otro día pensaba... otra vez dejé pasar un montón de tiempo sin tan siquiera sentarme a tomar un té a tu lado, otra vez añorando tener más tiempo y a la vez sé que no lo hay. A veces la vida es tan injusta...
Y otras veces es súper justa. Mirá, te vas con esas dos personas maravillosas y Ciro a un nuevo lugar, a buscar paz, esa paz que tanto queremos, esa paz que quiero para mi familia la vas a encontrar vos primero.
Y qué decirte? Sí, claro que te voy a extrañar. Y sí, seguramente nos veamos más ahora que antes como bien lo dijiste. Y sin ninguna duda mi corazón explota de alegría al ver que tus sueños se están haciendo realidad porque obvio, en todo lo que decidas hacer, tendrás mi apoyo incondicional.
Sos muy importante en mi vida desde el primer momento en que te conocí nunca quise soltarte y me costó taanto despedirme de vos el otro día, como aquel día que lo recuerdo y se me parte el alma.
Te digo otra cosa? Estoy muy orgullosa de vos, sos una mamá extremadamente luchadora y antes de tener a Emi la recontra remaste para ser feliz con Ru y siempre pensé en lo fuerte que sos, tan capáz, tan soñadora, siempre queriendo lo mejor para tu gente, sin hacer mal a nadie, revolviendo en los corazones de los crueles buscando un poco de humildad, ahí buscando una respuesta a todo y aún sin encontrarla jamás te rendiste. Yo he visto lo que te ha costado entender a las personas porque somos muy parecidas, he sabido de los dolores que te han roto el corazón, se lo que te duele, se lo que te molesta, se lo que te preocupa y hay otras tantas cosas que no debo saber y te veo ahí de pié haciendo tu último esfuerzo porque ya se termina todo y comienza una nueva etapa... Te he visto caer y levantarte millones de veces porque sos fuerte de verdad y acá estás, los cambios siempre son buenos, yo pienso que es necesario que una persona muera y vuelva a nacer varias veces en la vida; debería ser una obligación el reinventarse.
No quiero terminar estas líneas como si fuera una carta de despedida porque claramente no lo es, es un "hasta luego amiga", sí... con lágrimas en los ojos pero lo es.
Nunca olvides cuanto amo ser parte de sus cosas, y lo muchísimo que los adoro. Espero me alcance la vida para recompensar tanto amor que me has dado en todo este tiempo de conocerte.
Te amo Pame, corré tras tus sueños, se feliz porque realmente merecés serlo, sé que podés lograr todo lo que te propongas; buen viaje, nos vemos pronto, amiga!

[Feb 16, 2010]

La pelotudéz y sus niveles

Ultimamente estoy como apática, no sé si es esa es la palabra pero más o menos.
La pelotudéz de la gente a llegado a niveles insuperables que en la vida pensaba vivir.

Existen varios niveles de pelotudéz sin un orden o lógica aparente.
Pelotudéz crónica o marmotismo
Pelotudéz indignante y/o vergonzosa
Pelotudéz introofensiva
Pelotudéz con cartelito

Pelotudéz crónica o marmotismo es cuando son quedados y tampoco algo los mueve interiormente como para dejar de ser pelotudos.
Te pregunta que estás haciendo cuando está parado al lado tuyo viendo como etiquetás prendas.

Pelotudéz indignante y/o vergonzosa se da en los casos de querer ser más que el otro quedando así expuesto como un pelotudo ilustrado.
Lo que le pasó a este sujeto

Pelotudéz introofensiva
se aplica a cuando son tan pelotudos que la mejor herramienta que tienen para negar su pelotudéz es ofenderse.
No te saluda más porque siente que es menos que vos. (Esa siempre me deja boquiabierta).

Pelotudo con cartelito es cuando de tan pelotudo que es, quiere sacar ventaja de algo que desconoce y queda como un pelotudo como siempre lo fue.
Te pide tu número por si tiene que avisarte algo importante y a las 4 de la madrugada te manda un WhatsApp para decirte que está desvelado.

Una de las pelotudeces más pelotudas es hacerte pelotudo cuando sos un pelotudo; eso es absurdo.
"¿Te molesta que te pregunte 100 veces lo mismo en 5 minutos?. Ah, disculpá, no me di cuenta."

El otro nivel de pelotudéz ya traspasa las barreras de la ineptitud.
Le das a hacer un laburo y lo hace cuando tiene ganas.
Lo hace, lo hace mal.
Le consultás, no te responde.
Pautás la entrega, la cancela.
Se lo pedís, se olvida.
Le escribís dos renglones, lee uno.
Le decís lo que querés, te lo pregunta 20 veces.

A continuación observamos en este gráfico que acabo de hacer basado en estadísticas, como es el incremento de la pelotudéz en los últimos años según recopilación de datos con relevancia.


Hay una clase de pelotudéz, la pelotudéz comercial que rosa los límites de la forreada y el "me cago en vos".
Me pasa mucho en el local, estoy con mucha gente todo el día y no falta el que dice:
"Noo... eso ya lo pagué. Se lo pagué a tu mamá" 
Señora, mi vieja no atiende en el local hace 5 meses.

"Hola, somos del grupo de padres de tal colegio y la señora nos hace importantes descuentos"
"¿Ma, conocés a estas personas?"
"No."

Y del otro lado se ve cuando por ejemplo la vieja de la panadería te vende facturas de ayer sabiendo que después de eso te va a perder como cliente.
Forros y pelotudos.

Después aparece esta clase de pelotudéz colectiva:

¿Vendés ropita para nene de 1 año? (tienda de indumentaria para niños).

-¿Esto le andará a mi gordita?
-...

-¿Tenés sandalitas?
-Sí, para "no caminantes", ¿Cuánto calza?
-Sí sí, ¿me mostrás la más grande? ¿Es esa? No le va.
-Es la más grande, es un 18; ¿pero cuánto tiempo tiene?
-Dos años y medio.

31 de diciembre
-Ah, bueno... Ahora vuelvo. ¿Abrís mañana?

*Agarra una bikini con la mano*
-¿Vendés mallitas?

-Ando buscando un "shork" para una nena de 3 años.
¿Me lo hacés ver? No, nooo, necesito uno más grande, pero mucho más grande, ¡3 años tiene!.
-Pero este le corresponde a una nena de 3, preguntele a la mamá.
-Dice la mamá que usa un talle 12, yo te dije.


-Necesito una remerita para un varoncito de 4 añitos.
*Las mira todas y se pasa el sector de niñas*
-Voy a llevar esta. (Nena, talle 14)

-¿Cómo sería un body para un bebé?
-¿Cuánto tiempo tiene?
-Tres meses
-¿Es gordito?
-No
*Le muestro un talle 2*
-¡Este le va a quedar hermoso! (talle 5/ para 2 años).

-Ay que difícil, son todos re lindos. ¿Cuál te gusta a vos pupu?
*Se lo muestra a un bebé recién nacido repitiendo esa pregunta por 10 minutos*
-¡Este, este le gusta!
(El bebé lo manoteó porque vio un peluche de Mickey en el estante detrás de la prenda)

-¿Por dos baberos me hacés precio?

*Deja ropa señada y vuelve al mes*
-Esto ya no lo quiero llevar, voy a llevar otra cosa.

*Trae una remera súper lavada dos meses después*
-Devolveme la plata porque no le anda.

-¿Tenés ese muñeco de Peppa "Pink" que canta cuándo lo apretás?
-No me quedaron más.
-Pero ese de la cerdita que hace ruido...
-Sii... Pero no hay más :)
-Una pena, porque traje a mi hermana para que lo vea; a ese, de la chanchita que canta...
-Claro, claro, no. No lo tengo.
-¿Estás segura de que no te quedó alguno?
-...
Juro que no lo entiendo y nunca lo voy a entender.
Ah que nivel señores, a qué nivel.

Hay una clase de pelotudéz que no quisiera olvidar y es la pelotudéz pajeril.
Te taladran la cabeza a mensajes, en el momento en que estás sola en tu casa por 6 días (sabiendo él), no te manda un solo mensaje.
¡¿Qué les pasa?!

Vino a ver como estabas, si precisabas algo y como vos no le diste el pie para nada más y solo respondiste la pregunta aunque muy simpaticamente hasta cenaron por la buena onda e iniciativa y porque se invitó y te lo fumaste; no vino nunca más a preguntarte tan siquiera si te moriste porque vio que no había chance.
(Otra vez) ¡¿Qué les pasa?!

Ya sé como son, se como es la gente en general pero no deja de ser indignante la idiotéz y la falta de respeto que tienen las personas.

Por eso yo me sumo a la convocatoria de Sebastián Defeo para terminar con la pelotudéz.
Y sí, yo soy pelotuda porque me fumo todas las pelotudeces pero vos también sos un pelotudo y cada vez que hagas una pelotudéz, te voy a decir en la cara "sos un pelotudo" porque al pelotudo no le gusta que digas en la jeta que es un pelotudo.

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